Patologías

Valvulopatías: cuando una válvula del corazón necesita vigilancia

Un soplo no siempre es grave, pero siempre merece una ecocardiografía. Las valvulopatías bien vigiladas se tratan en el momento justo, ni antes ni demasiado tarde.

¿Qué son las valvulopatías?

Las cuatro válvulas del corazón funcionan como puertas de un solo sentido. Con los años — o por otras causas — pueden estrecharse (estenosis) o cerrar mal y dejar que la sangre retroceda (insuficiencia). Las más relevantes en la práctica son la estenosis aórtica del paciente mayor y la insuficiencia mitral.

El papel central de la ecocardiografía

La ecocardiografía permite ver la válvula, cuantificar la severidad de la lesión y medir cómo está respondiendo el corazón. Es la herramienta con la que decidimos si toca vigilar, tratar médicamente o derivar para intervención (cirugía o técnicas percutáneas como el TAVI, hoy con resultados excelentes).

Cuándo consultar

  • Te han detectado un soplo y nunca se ha estudiado con imagen.
  • Tienes una valvulopatía conocida y notas más ahogo, angina o mareos.
  • Llevas una prótesis valvular y necesitas seguimiento reglado.

Seguimiento programado

Cada valvulopatía tiene su calendario de revisiones según severidad. Cumplirlo evita las dos situaciones que queremos esquivar: operar corazones que aún no lo necesitan y llegar tarde a los que sí.

¿Un soplo o una válvula en seguimiento?

Ecocardiografía en consulta y calendario de revisiones claro, para intervenir en el momento óptimo.

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