¿Qué notan los pacientes?
- Palpitaciones o "vuelcos" aislados, a menudo benignos (extrasístoles).
- Episodios de corazón acelerado de inicio y fin bruscos.
- Pulso irregular mantenido, típico de la fibrilación auricular.
- Mareo o pérdida de conocimiento, que siempre hay que estudiar.
La fibrilación auricular, la gran protagonista
Es la arritmia sostenida más frecuente, sobre todo a partir de los 60 años. Además de los síntomas, su principal riesgo es el ictus, que se previene eficazmente con anticoagulación cuando está indicada. Evaluamos cada caso para decidir entre controlar la frecuencia o recuperar el ritmo normal, y si procede derivar para ablación.
Cómo las diagnosticamos
Electrocardiograma en consulta y, cuando los síntomas son intermitentes, Holter de 24–48 horas o registradores más prolongados. El objetivo es "cazar" la arritmia en el momento en que ocurre para ponerle nombre y apellidos.
Tratamiento
Depende del tipo: desde tranquilizar y ajustar hábitos (café, alcohol, sueño, ansiedad) hasta fármacos antiarrítmicos, anticoagulación o procedimientos invasivos en los casos que lo requieren. Ninguna palpitación que te preocupe es una tontería: estudiarla es la forma de quedarse tranquilo.
¿Palpitaciones que te inquietan?
Un electrocardiograma y un Holter bien indicados resuelven la mayoría de las dudas. Estudiamos tu caso sin esperas.